Aceite de Oliva Virgen Extra.
Obtenido de la aceituna sana por procedimientos físicos en condiciones idóneas que no alteren el aceite y que no haya sufrido tratamiento alguno que no sea el lavado, prensado, decantación, centrifugado y filtrado.
El aceite obtenido debe tener todos sus atributos positivos y carecer de atributos negativos. Su sabor, olor y textura deben ser irreprochables. Su puntuación en el panel de cata debe ser superior a 7. (en escala de 0 a 10)
Aceite de Oliva Virgen.
Obtenido por procedimientos físicos en condiciones idóneas y que los atributos negativos no alteren en demasía las cualidades organolépticas de la variedad de la aceituna molturada.
Su valoración en el panel de cata no puede bajar de 5 (en escala de 0 a 10).
No se garantiza que no tenga defectos.
Aceite de Oliva Refinado.
Aceite obtenido por tratamientos físico-químicos de aceites con defectos.
La finalidad es dejarlos prácticamente neutros.
Aceite de Oliva. Aceite obtenido mezclando aceite refinado (prácticamente neutro, sin sabor ni olor) y aceite de oliva virgen (con color y sabor).
Aceite de Orujo.
Aceite obtenido del orujo (parte sólida) de aceituna y extraído con disolventes.
Aceite de Oliva Lampante.
Aceite obtenido de aceitunas en malas condiciones y con procedimientos no adecuados que lo hacen no apto para el consumo.
Con estos datos podemos decir que la calificación de aceites aptos para el consumo es la siguiente:
1º ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA Calidad máxima
2º ACEITE DE OLIVA VIRGEN
Calidad que no garantiza todas sus cualidades positivas.
3º ACEITE DE OLIVA
De baja calidad en cuanto a sus atributos. Mezcla de refinado y virgen.
4º ACEITE DE ORUJO
De baja calidad y carente de todo atributo positivo.
NOTA: A la hora de elegir un aceite, no debe importar la variedad de la aceituna, pero que sea Virgen Extra y de sabor irreprochable. En cuanto al gusto, no hay nada escrito. |